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El desenfreno navideño

Autora: Montserrat Sanz

Black Friday, Ciber Monday, Amigo invisible, Papa Noel, Reyes Magos, promociones navideñas, ofertas especiales…

Nos bombardean con la posibilidad de comprar mejor y más barato

En grandes carteles, en anuncios televisivos o en cuñas radiofónicas nos bombardean con la posibilidad de comprar mejor y más barato, y a pesar de nuestra inicial resistencia (o no), acabamos sucumbiendo a la necesidad que nos crean de consumir y comprar.

Esto nos ocurre a todos en mayor o menor medida, pero pensemos como afecta a una persona que no tiene control en el consumo, una persona que realiza una “compra compulsiva.

Hay personas a quienes esta oferta de promociones y publicidad desenfrenada les arrastra al más profundo de los abismos.

consumo1Últimamente han llegado varios casos a consulta coincidiendo en las fechas. Son personas a quienes esta oferta de promociones y publicidad desenfrenada les arrastra al más profundo de los abismos. Como en cualquier otra adicción (y la compra compulsiva lo es) no existe una capacidad de control ante los estímulos que desencadenan el comportamiento y éste se vuelve anárquico, desenfrenado y falto de sentido o de cálculo en las consecuencias.

Los compradores compulsivos pueden llegar a realizar gastos que cuadriplican sus ingresos mensuales

Los compradores compulsivos pueden llegar a realizar gastos que cuadriplican sus ingresos mensuales (uno de estos casos está ahora en consulta), atesorando objetos y/o servicios que no van a utilizar nunca porque realmente no los necesitan.

La persona que nos ha servido de inspiración en el artículo de hoy, nos decía que arrastra éste problema desde hace más o menos 10 años. Evidentemente no a los niveles de hoy. La intensidad del problema se ha ido agravando a lo largo del tiempo y tras circunstancias personales. Me comentaba que el problema económico que supone, siendo grave, no es lo peor. “Procuro comprar en sitios que admitan la devolución posterior incluso si compro por internet…pero la sensación que tengo cuando veo sobre la cama todo lo que he comprado sin control, sin necesitarlo y sin calcular las consecuencias, es devastadora. Me siento incapaz, inútil, una marioneta en manos de esta adicción que no me deja pensar hasta que ya no hay remedio…”

En el entorno social en el que nos movemos supone un estímulo condicionado al consumo y eso lo hace todo mucho más difícil.

consumo2Y es que efectivamente, la sensación de no poder controlar las propias decisiones, de no poder controlar tu vida es el peor efecto de cualquier adicción. En ésta demás, se da por añadidura que todo el entorno social en el que nos movemos supone un estímulo condicionado al consumo y eso lo hace todo mucho más difícil.

¿Qué le podemos recomendar a un comprador compulsivo? ¿Qué cierre los ojos mientras pasea por la calle, que no ponga la TV ni la radio, que no lea un periódico…?

Cuando alguien tiene un problema de alcoholismo se le recomienda que cambie de costumbres, que deje de ir a tomar café si eso le anima a tomar una copa, o a quedar con determinadas personas que no conciben una reunión sin tomar alcohol…Pero qué le podemos recomendar a un comprador compulsivo. Qué cierre los ojos mientras pasea por la calle, qué no ponga la TV ni la radio, qué no lea un periódico…

Las campañas de sensibilización para otros temas no sirven cuando entran en contradicción con los intereses económicos publicitarios.

Las campañas de sensibilización para otros temas (por otra parte tan necesarias) no sirven cuando entran en contradicción con los intereses económicos publicitarios. Por eso la adicción a las compras supone un mal menor para ésta sociedad que se nutre del consumo. Pero, ¿que pasa con las personas?, ¿cómo explicamos que se pongan por encima de la salud los interés comerciales?.

Mis pacientes no lo comprenden y por supuesto se sienten olvidados e injustamente tratados.

Mis pacientes no lo entienden, o lo entienden pero no lo comprenden y por supuesto se sienten olvidados e injustamente tratados. Pero es que aparte de como afecta a personas con un problema de adicción y/o descontrol, nos hemos parado a pensar ¿como nos afecta como sociedad?, ¿como influye en nuestros niños?, ¿qué valores estamos transmitiendo?…

Si se reflexionara sobre ello nos daríamos cuenta del despropósito

Supongo que si se reflexionara sobre ello nos daríamos cuenta del despropósito, en todos los sentidos, que es, e intentaríamos cambiarlo y claro…, eso no interesa al engranaje económico por eso es mejor no pensar…

Un pensamiento en “El desenfreno navideño

  1. Pingback: La ventana de Internet | La Fragua de Laguna de Duero

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