
Imagen tomada de editorial Alianza Literaria
Autor del articulo: Fco. Javier Noriega
El atentado, de Yasmina KHADRA, (pseudónimo del escritor argelino Mohammed MOULESSEHOUL) se parece más a una crónica periodística que a una novela. Como obra literaria no aporta nada nuevo y como crónica periodística tampoco descubre nada. Sospechosamente equidistante, si bien inclinada más sutilmente hacia el lamento de los crímenes palestinos que de los abusos y crímenes sionistas.
Relata el caso de un exitoso cirujano palestino feliz y cómodamente instalado en un hospital de Tel Aviv, casado con una mujer a la que ama y por la que es amado y que se ve involucrado en el asesinato indiscriminado que un suicida palestino provoca en un restaurante de Tel Aviv al hacer explotar la carga explosiva que lleva adosada a su cuerpo. El suicida no es otro que su mujer.
Y a partir de ahí se desarrolla un relato lineal, superficial e increíble, frenético a veces, en busca del cómo, el cuándo y por quiénes, una persona aparentemente encuadrada en un marco social concreto, sin haber mostrado previamente indicio alguno, es capaz de cometer semejante tropelía, contra los demás y contra ella misma.
A partir de ahí la narración se acelera. Y de modo melodramático en exceso, a mi entender. Sus vecinos del barrio acomodado en el que reside con su mujer, sin que se nos explique cómo, saben poco menos que al instante que ha sido ella quien ha provocado el asesinato del restaurante. Comienza una persecución contra él que le obliga a escapar.
Apoyado por una fiel amiga de profesión y por un policía (israelíes y se supone que judíos ambos) se lanza a la búsqueda de los hilos que le lleven a conocer los pormenores y antecedentes de la radicalización que han hecho que su mujer se inmole llevándose por delante a cuantos a su alrededor se encontraban. Y a partir de ahí el relato se convierte en inverosímil. En territorio palestino y gracias a que él mismo lo es (como si eso, entre terroristas, fuese una patente de corso y un salvoconducto seguro), consigue entrevistarse –a la fuerza, casi- con el imán que aparentemente dirige el cotarro que ha perpetrado el atentado de la mujer. Y tirando, tirando del hilo, va descubriendo que la práctica totalidad de los habitantes palestinos están en el ajo. Vamos, como si en nuestro país, en los malhadados tiempos de ETA, todos los vascos fuesen fervientes admiradores y seguidores de la banda armada.
Lo demás es completamente predecible y considero que falto de interés literario e informativo.
Mohammed MOULESSEHOUL, militar argelino con grado de comandante escribe en francés, lengua del país en el que reside y en el que se exiló. A partir de1989 escribe bajo pseudónimo. Lo curioso es que Yasmina KHADRA es el nombre real de su mujer, a la que parece no importarle mucho su protección…
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