Inicio/Opinión/Rocío Garrido Marcos

¡Gracias!

Cuando era joven creía tener la respuesta a todos los enigmas, la ciencia era capaz de explicarlo todo y por eso buscaba misterios inexistentes, buceaba en el triangulo de las Bermudas o imaginaba los orígenes extraterrestres del Machu Picchu para dispersarme de una realidad que conceptuaba insustancial. Todo fenómeno era explicable científicamente, y el que no, lo sería en las próximas décadas. Dios era sólo una palabra de cuatro letras y el futuro era sinónimo de ciencia ficción, la verdad era mi verdad y no había otra. La juventud siempre fue tan soberbia y osada como la ignorancia. Sigue leyendo