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Genocidios

Autora: Rocío Garrido

Hoy no hace falta internar en campos de concentración a colectivos odiados, pues ya no existe un componente étnico en las prácticas genocidas, ahora el motivo es puramente económico. Nuestro planeta, el de todos, ha llegado a un exceso de población y algunos han decidido aniquilar a los sobrantes.

Se han inventado una crisis donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres

Se han inventado una crisis donde los ricos son cada vez más ricos, acampando en paraísos fiscales, y los pobres cada vez más pobres, perdiendo trabajo y casa que tienen que seguir pagando a los ricos, después de que estos se lo hayan arrebatado todo.

La esclavitud ha sido una práctica desde el principio de los tiempos y por muchas guerras y leyes que pretendieran aniquilarla, nada ha cambiado bajo el sol. Antes, los esclavos eran cazados a lazo, trasladados de continente y vendidos en el mercado a voluntad del comprador. Hoy cambian de continente ellos solos, hipotecando sus vidas a las mafias por cantidades ingentes de dinero que no tienen. En la firma del comprador, en el mejor de los casos, suele aparecer una S.A. La diferencia es que los esclavos de hoy no pueden pagar el techo y la comida que hace apenas tres siglos tenían gratis a cambio de su trabajo.

El mundo entero se conmovió, hace unos meses, ante la foto de un bebé ahogado en una playa, pero después de él ha habido otros muchos de los que nadie habla, pues por cotidiano ya no nos impresiona.

La vieja Europa ha decidido dejar morir a sus puertas a los miles de refugiados de huyen de la guerra de Siria.

La vieja Europa, que siempre se distinguió por su apertura y solidaridad, ha decidido dejar morir a sus puertas a los miles de refugiados de huyen de la guerra de Siria, y a eso se le llama genocidio. El mundo entero se conmovió, hace unos meses, ante la foto de un bebé ahogado en una playa, pero después de él ha habido otros muchos de los que nadie habla, pues por cotidiano ya no nos impresiona. La prensa informó de soslayo de la desaparición de más de 10.000 niños refugiados que viajaban solos, pero la noticia no duró más de unos minutos y no se ha hecho seguimiento alguno. Estamos hablando de 10.000 niños que presuntamente han sido secuestrados por mafias de esclavitud sexual y tráfico de órganos, pero es más cómodo mirar hacia otro lado. Hace unos días se cumplieron dos años del secuestro de 276 niñas estudiantes del liceo de Chiboik, en el estado de Borno (Nigeria) por los yihadistas de Boko Haram, 57 de las cuales lograron escapar, pero del resto ninguna ha sido liberada. Y yo me pregunto ¿Para qué sirve la ONU?

Los medios de comunicación nos informan con cuentagotas de las hambrunas y la mortalidad infantil en África, pero callan temas candentes como el exterminio de los Pueblos Amazónicos. En la India, el número de suicidios se ha multiplicado por 30 desde la introducción de las semillas transgénicas por una multinacional americana, que ha convertido en esclavos a los campesinos arrastrándoles en muchos casos a la desaparición.

Pero de lo que nadie habla, porque lo tienen explícitamente prohibido, es del aumento vertiginoso de los suicidios en España. En los últimos ocho años el índice de muertes autoinducidas se ha disparado. El estrés, el acoso laboral y la impotencia de aquellos que se ven desahuciados y sin ningún tipo de perspectiva, están sumiendo en la desesperación a miles de padres y madres de familia que hasta hace poco tenían una vida estable y razonablemente segura.

Los contenedores de basura a las puertas de los supermercados tienen más colas que las cajas interiores de los mismos. Familias que hasta hace poco tenían casa y trabajo, se ven recogiendo chatarra con carritos cargados de residuos de todo tipo, ya no son inmigrantes, son nacionales como tu y como yo a los que se les ha arrancado la esperanza de cuajo y deambulan como zombis hasta que un día tomen un arma y la dirijan contra sí mismos o contra los demás.

Mientras tanto, políticos y financieros medran haciendo caso omiso del clamor popular cuya voz se torna cada vez más grave. Me cuenta una buena amiga (periodista con información para comprender ciertas situaciones, pero que no puede hacer pública), que tanto Marte como la Luna están habitados desde hace tiempo por los más influyentes de la Tierra, y que esos políticos y financieros deambulan a sus anchas por el espacio, estableciendo allí sus reuniones (donde sin duda están libres de micrófonos y paparazzis). Hace algunos años, cuando coincidíamos en tertulias de televisión me hablaba de los aviones que disolvían las nubes por extraños motivos económicos y militares. Yo la miraba incrédula, pero solo veía a uno de los seres humanos más cabales que conozco y que merece toda mi credibilidad.

Cuando al pueblo se le priva de la esperanza se le libera también del miedo.

La historia ya nos ha demostrado que cuando al pueblo se le priva de la esperanza se le libera también del miedo; y un pueblo sin nada que perder es una presa desbordada. Cuando se pierden las ganas de vivir también se pierden los miedos a morir. No olvidemos que un día antes de la toma de La Bastilla o del asalto al Palacio de Invierno, se escuchaba el silencio más sepulcral.

9 pensamientos en “Genocidios

  1. Rocío, estoy totalmente de acuerdo con lo que has descrito y muy bien explicado. Hasta con lo que dices de tu amiga periodista. A mi, hace muuucho pero mucho tiempo , un buen amigo también me dijo lo mismo +/-.

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  2. Describes en tu artículo perfectamente la definición de genocidio…aniquilación sistemática y deliberada de un grupo social….resulta muy penoso ver a una parte de la población, vivir en la pura miseria…mientras los poderosos se hacen supermillonarios…
    El tema de los refugiados…levanta ampollas…y lo malo..que no ponen una solución inmediata….
    Me gusta tú artículo..denunciando todas las barbaridades que se cometen con la humanidad…ojalá,llegará a los oídos de quien puede ponerle solución… ,

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